
Ansiedad y sueño: 6 hábitos para dormir mejor
El estrés sostenido afecta el inicio y la calidad del sueño, impactando energía y estado de ánimo. Rutinas breves y consistentes pueden ayudar: limitar pantallas antes de dormir, cenar ligero, mantener un horario fijo, evitar estimulantes nocturnos y practicar respiración lenta. Si el insomnio supera varias semanas o se acompaña de crisis de ansiedad, buscar apoyo profesional es clave para un tratamiento efectivo.